Una pareja liberal francesa invita a un amigo a un picnic muy especial. Su particular forma de disfrutar del campo es hacerlo con todo los sentidos, sobre todo el del gusto. El invitado queda muy agradecido de que el picnic haya consistido en estar follando toda la tarde en el prado.

La guarra espera a que su pareja traiga a su amigo para disfrutar de dos pollas a la vez, dos pollas para ella sola, dos pollas que le den placer.
